Se agita, el mundo tiembla,
la roca, sonrisa, atrapa nieblas perfumadas
por el alpiste.
Aquí tienes tu pánico,
exprime,
que un corazón quemado sigue esando vivo,
que no podrán cortar jamás,
-descabellado-,
la rama del olvido.
Carencia, afecto, quien entiende,
quien disputa
entre jaques y quimeras
la vergüenza de vivir sobre los nidos
y dañarse sin mas mierda
que el deseo de ver cumplido
el silencio en la
tormenta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario